El área recreativa en el entorno da Ponte Taboada, el proyecto que nunca cuajó tras varios intento
El proyecto del área recreativa en el entorno del Ponte Taboada estuvo varias meses sobre la mesa, incluso en dos ocasiones con planteamiento conjunto entre Lalín y Silleda, que comparten enclave. En el año 2000, concejales de ambos municipios habían cursado visita para solicitar a la administración autonómica para la actuación que dimensionaría el espacio. No llegó a concretarse. Ocho años después se repitió el intento con un proyecto ambiental y de ocio aprovechando los márgenes del río Deza y en el entorno de Ponte Taboada. En esta ocasión, eran los entonces ediles de Medio Ambiente Román Rodríguez (Lalín) y Gerardo Lázara (Silleda) los que retomaban la propuesta pero introduciendo novedades: se trataría de habilitar una senda natural de dos kilómetros, un área recreativa con zona de baño y la rehabilitación de dos molinos. En este caso, el proyecto había buscado los fondos Feder. Una vez más, la iniciativa no salió adelante por falta de financiación. Hasta el momento, la única actuación de calado en el entorno fue obligada. La recuperación de parte de la estructura tras ser dañada por las riadas hace dos años. Entonces, la actuación se limitó al margen lalinense que fue la zona que se había visto afectada, con obras en la balaustrada o el firme, entre otras. Ponte Taboada sigue así aguardando por su plan para dinamizar esta área.
